jueves, noviembre 17, 2005

 

París 2005

Si el mundo volvió los ojos al mayo del 68 francés ahora los vuelve de nuevo con estupor hacia lo que acontece estas semanas en la capital francesa.
Se debate en las televisiones españolas si esto llegará o no a nuestro país algún día. Yo deseo, fervientemente, que no. Pero eso es lo que me dicta el corazón.
La lógica me dice otra cosa.
Seguro que lo de Francia tiene muchas causas: estructurales y coyunturales, como dicen los expertos, asesores de inmigración y sociólogos. Pero yo creo que hay una, profunda e inamovible: el hambre y la miseria.
Mientras estemos inmersos en un sistema neoliberalista feroz en el que los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres, que se cimenta sobre una clase media que se ahoga y acabará por ser pobre también, todo estos fenómenos ocurrirán.
Los ricos utilizan su dinero para construir muros que los aíslen de la miseria, de lo que no quieren ver, y eso, a día de hoy, en este maldito mundo globalizado a más no poder, es imposible.
Los muros se resquebrajan porque los pasajeros de tercera quieren disfrutar también de la piscina, cóccteles y fiestas que se sirven en la cubierta.
Así pues, el Titanic se hunde y lo que no se dan cuenta es que cuando se hunda nadie podrá huir, porque no habrá dónde ir.

lunes, noviembre 14, 2005

 

Paradoja constitucional

Si consultamos en el Diccionario de la RAE el término Monarquía, ésta resulta ser el "estado regido por un monarca". Nos vamos entonces a ver qué nos dice sobre esta acepción: Monarca
"príncipe soberano de un estado".
Hasta aquí, bien.
Resulta que, por historias personales, he tenido que mamarme mucho nuestra bien ilustrada Constitución Española, y oye, !lo que hace el conocimiento!¿Pues no me he puesto a pensar?.
Y pensando pensando voy y me miro el artículo 1.2 donde dice: "La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado". ¿?. Pues no entiendo. Será una paradoja igual que las que se dan en el espacio tiempo. No sé. Pero sigo leyendo. Y me encuentro con el artículo 14 de nuestra Carta Magna, que dice: "Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". Pues ahora sí que no entiendo nada. Porque que yo sepa el rey no se hace, sino que nace.
A estas alturas no sé si lo que estoy leyendo es un texto jurídico o una patraña. Pero claro, digo yo que toda esa pandilla de constitucionalistas, magistrados y demás que redactaron y consensuaron nuestra norma básica de convivencia sabían lo que hacían. ¿Somos o no somos todos iguales? ¿Dónde reside finalmente la soberanía? ¿No son antitéticos ya de por sí los términos "monarquía" y "parlamentaria" que definen nuestro sistema, en el pleno sXXI?
Uf!, no sé, espero que no me pregunten esto en las oposiciones a las que me presento en breve, porque no sabría qué responder.
En fin, elementos de reflexión para quien quiera recogerlos.

jueves, noviembre 03, 2005

 

Estatut

Como no sólo de la hija de los príncipes vivimos esta semana y l'Estatut está relacionado de alguna manera con ella...ahí vamos.
El debate parlamentario de ayer en el cual sólo se debía de admitir a trámite el proyecto se tornó, una vez más, en una batalla dialéctica entre el presidente del gobierno y el de la oposición.
Y, obviamente, del Estatut poca cosa se habló, excepto casos concretos.
Es verdad que Zapatero abofeteó y remató al contrincante con elegancia de gentleman inglés, al menos en el turno de réplicas, porque lo anterior fue un poco palo.
Pero, es indignante que los catalanes por allí donde vamos tengamos que ir casi con la cabeza gacha i pidiendo perdón por los callos que pisamos.
Señores, el Parlamento está para discutir y el que no sepa hacerlo que se largue y se dedique a otra cosa.
Los señores que están ahí lo están porque hay un pueblo soberano que los ha votado y su misión es gestionar los intereses de todos los españoles de la mejor forma. Y éstas, des de luego que no son formas. A las de Rajoy me refiero, desde luego.
Se puede ser moderado, republicano o incluso radical, pero defendiendo las posturas hablando y no metiendo miedo, ni instigando odio.
Cuando de aquí a unas generaciones las dos españas no sean mas que un capítulo dentro de los libros de historia, porque el mestizaje y el distanciamiento así lo habrán determinado, no sé de qué coño vivirá el PP entonces. Supongo que entonces la amenza ya no será la catalana. No sé, puede que entonces vayan contra los negros o los amarillos...
Cuando uno tiene que defender sus ideas atacando al prójimo es que no tiene ninguna.
Y como decía un buen profesor de filosofía que tuve en la Facultad, todo el mundo tiene derecho a tener opiniones, pero algunas sojn, simplemente, inaceptables.
Los políticos tiene culpa del clima de crispacióm, pero la gente que sin mirada crítica acata lo que venden de buenas a primeras también la tiene. Todos somos responsables y no podemos o no deberíamos escabullir el bulto sin más con argumentos tipo: estos catalanes siempre tienen que ser más, nunca están contentos, etc. Señores, léanse la Constitución y luego el Estatut y luego hablamos.
Desde Cataluña se desean unas reglas de juego más justas, nada más, y eso no tiene nada de reprobable.
Veremos qué nos deparan los siguientes capítulos de la saga.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]