domingo, diciembre 30, 2007
Feliz 2008
Estamos en el ecuador de las malditas fiestas navideñas justo cuando se impone un cambio de fecha que no empezaremos a asimilar hasta que en el trabajo nos pasemos un mes poniendo la fecha del año anterior. Porque somos animales de costumbres, ya se sabe.
No, en serio, no os comáis mucho el tarro. Ya sé que todo el mundo dice que hay que reflexionar sobre cómo te ha ido este año y lo que deseas para el siguiente, y esas tonerías. Que qué has hecho... pues lo que has podico y lo que te han dejado. Que qué deseas? Pues lo de siempre:tener curro y un sueldo digno para pagar la mierda de hipoteca que cada vez te ahoga más, tiempo para ver a tus hijos y no sólo en foto, amigos para tomarte alguna cervecita de vez en cuando, paciencia para aguantar al solplapollas de tu jefe...
Desde aquí os deseo lo mejor para estos 366 días que vendrán (sí es bisiesto así que hay que joderse que en febrero tardaremos más en cobrar), que vuestros deseos se hagan realidad (aunque a veces es casi mejor que no) y especialmente para aquellos que estáis malitos, solos sin haberlo deseado, tristes o especialmente jodidos.
Desde aquí y para todos vosotros una plegaria muy manoseada ya pero que a mí a modo de mantra me ha ayudado en ocasiones:
Que dios me conceda serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
valentía para cambiar las que sí puedo
y sabiduría para ver la diferencia.
No, en serio, no os comáis mucho el tarro. Ya sé que todo el mundo dice que hay que reflexionar sobre cómo te ha ido este año y lo que deseas para el siguiente, y esas tonerías. Que qué has hecho... pues lo que has podico y lo que te han dejado. Que qué deseas? Pues lo de siempre:tener curro y un sueldo digno para pagar la mierda de hipoteca que cada vez te ahoga más, tiempo para ver a tus hijos y no sólo en foto, amigos para tomarte alguna cervecita de vez en cuando, paciencia para aguantar al solplapollas de tu jefe...
Desde aquí os deseo lo mejor para estos 366 días que vendrán (sí es bisiesto así que hay que joderse que en febrero tardaremos más en cobrar), que vuestros deseos se hagan realidad (aunque a veces es casi mejor que no) y especialmente para aquellos que estáis malitos, solos sin haberlo deseado, tristes o especialmente jodidos.
Desde aquí y para todos vosotros una plegaria muy manoseada ya pero que a mí a modo de mantra me ha ayudado en ocasiones:
Que dios me conceda serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
valentía para cambiar las que sí puedo
y sabiduría para ver la diferencia.
martes, diciembre 18, 2007
Copiar y pegar
Más vale tarde que nunca. Es una vergüenza que no haya escrito nada en tantísimo tiempo, es verdad. Pero, a veces hay lo que hay y no hay más. Buena frase ésta, sí señor, con poso. En fin, basta de lamentos. Ahora ya estoy aqyí y como decía Ace Ventura somebody stops me!
Han pasado muchísimas cosas durante todo este tiempo que podríamos comentar pero la verdad es que para mi vuelta voy a empezar por algo sencillo, tonto si queréis y todo. Un anuncio, o un par de ellos. Son de Corporación Dermoestética. Y me sacan de quicio. Porque es verdad que las mujeres ya nos hemos acostumbrado a que los publicitarios saquen a chicas de 20 años anunciando cremas para mujeres de 50, pero claro, una cosa es anunciar un potingue sin más trascendencia y otra operaciones quirúrjicas a tuti plen. Obviamente, soy del parecer que cada uno se jode la vida como le da la real gana, y que si quiere cortar de aquí y pegar allá (véase Nip Tuck, gran serie por cierto) pues adelante. A mí lo que me cabrea es la perversidad con que envuelven el regalo de la eterna juventud. Sale una chica que no creo que sepa lo que es siquiera una estría y te suelta así a bocajarro que tenía unos molestísimos michelines con los que le era imposible trabajar o vivir. Vaya, que casi casi te da a entender que no salía de casa para que la gente no le echara piedras. A continuación subraya lo acertado de su elección (obviamente eliminar la parte sobrante en la susodicha empresa) mientras busca la mirada cómplice del autocomplaciente novio que la ha apoyado, por supuesto, en todo momento.
Todo este monólogo revestido de un decorado salido de DecorHogar, moderno pero sin ser ostentoso, y con un acento inocuo, como si meterse en una sala a que te rebanen, pulan, estiren y recauchen fuera fácil, económico y hasta divertido. Cualquiera puede pensar que ese tipo de operacions no implican riesgos, que si no te llega lo pagas a plazos, y que al fin y al cabo si estás gordo o tienes cartucheras o estrías o pechos caídos, etc. es porque quieres, porque tu pereza y poco espíritu de sacrificio no te han llevado hasta la Corp más cercana a ponerle solución. Cualquiera podría pensar entonces que todo tipo de problema que tengas en la vida es susceptible de eliminar con bisturí. Pero no es así. Y eso es lo que me indigna y denuncio.
No estoy por la prohibición, siempre he pensado que es mejor informar (pero sin manipulaciones) y que luego la gente decida. En el caso de la cirugía plástica, la cual, poca broma, se puede convertir en una adicción igual que todo en esta vida, debe pedirse más madurez emocional (no perdamos de vista que hay padres que regalan implantes de siliconas a sus hijas cuando cumplen la mayoría de eda) y que no se banalice su tratamiento o difusión en los medios.
jueves, marzo 22, 2007
Hedonistas.com
Hace unos días se publicó un informe según el cual los jóvenes españoles son emprendedores pero hedonistas, cómodos y consumistas. Eso sí, se sienten muy a gustito. Coño, como para no sentirse. Esto es que a lo mejor harían algo pero que casi mejor que no, que lo hagan otros que yo me hago funcionario.
Y yo me pregunto de qué nos sorprendemos.
Es cierto que ahí fuera está todo muy chungo, (vivienda, paro, sueldos...), pero también lo es que valores como el esfuerzo, el respeto, el afán de superación y la constancia, no están muy de moda.
Empezando por los padres que nos han consentido mucho y dado más de lo que hubieran debido. Siguiendo por un sistema educativo que aún es moneda de cambio en vez de una procupación seria para nuestros políticos y que rasa a todos por igual pero empezando por el más tonto.
Todo ello nos aboca a "fabricar" al futuro ciudadano ejemplar: consumista, despreocupado y sobre todo ignorante. Auténticas generaciones de borregos, eso sí, con derecho a voto.
Bueno, pues no tenemos más que lo que hemos consentido: fiel reflejo de unos padres incapaces de asumir que su hijo es un zopenco o un predelincuente, un sistema educativo básico que sobrevalora lo pedagógico del "lo importante es particiar" para que los niños pobrecitos no tengan traumas y finalmente una universidad excesivamente funcionarizada que de lo único que se preocupa es de cómo ingresar dinero en sus arcas con másters, postgrados y chorradas similares, porque se da cuenta que cada vez menos gente a la "uni" y son muchos a vivir del cuento.
Me echaría unas carcajadas si no fuera porque estamos hablando del futuro.
Pero como dice el (para mí) gran Joaquín Sabina "ya vendrán tiempos peores".
Y yo me pregunto de qué nos sorprendemos.
Es cierto que ahí fuera está todo muy chungo, (vivienda, paro, sueldos...), pero también lo es que valores como el esfuerzo, el respeto, el afán de superación y la constancia, no están muy de moda.
Empezando por los padres que nos han consentido mucho y dado más de lo que hubieran debido. Siguiendo por un sistema educativo que aún es moneda de cambio en vez de una procupación seria para nuestros políticos y que rasa a todos por igual pero empezando por el más tonto.
Todo ello nos aboca a "fabricar" al futuro ciudadano ejemplar: consumista, despreocupado y sobre todo ignorante. Auténticas generaciones de borregos, eso sí, con derecho a voto.
Bueno, pues no tenemos más que lo que hemos consentido: fiel reflejo de unos padres incapaces de asumir que su hijo es un zopenco o un predelincuente, un sistema educativo básico que sobrevalora lo pedagógico del "lo importante es particiar" para que los niños pobrecitos no tengan traumas y finalmente una universidad excesivamente funcionarizada que de lo único que se preocupa es de cómo ingresar dinero en sus arcas con másters, postgrados y chorradas similares, porque se da cuenta que cada vez menos gente a la "uni" y son muchos a vivir del cuento.
Me echaría unas carcajadas si no fuera porque estamos hablando del futuro.
Pero como dice el (para mí) gran Joaquín Sabina "ya vendrán tiempos peores".
martes, marzo 13, 2007
Prohibir
Primero fue un queso de tetilla.... hace años, no sé si se acordarán. Después fue el pecho de Janet Jackson. Ahora le ha tocado a dos casas italianas de haute couture que no nombraré para no hacerles propaganda, aunque a estas alturas les aseguro que tampoco lo necesitan.
Resulta que hay gente bienintencionada que se preocupa muchísimo por nosotros y asegura que es totalmente necesario censurar tales imágenes. Habrase visto por dios semejante inquina!!!.
Que si la mujer sale en una posición sumisa rodeada de hombres dispouestos a beneficiársela uno tras otro hasta saciarse. Que si en la otra foto unos tíos arrabaleros miran con deseo a un tercero con afán de crujírselo. Que si las dos niñas tailandesas incitan al turismo sexual. Que qué imagen estamos dando a nuestros hijos. Que si se vulnera la imagen de la mujer. Que si el colectivo gay también se siente ofendido...bla, bla, bla.
Hay que ser gilipollas! ¿Tiene límites la estupidez?
Seguro que sí, pero aún no hemos llegado, porque políticamente correcto lo preña todo, incluída la idiotez.
Una de las razones esgrimidas para tal censura es el efecto dañino que pueden causar en nuestra juventud. Una juventud que está saliendo, eso sí, prácticamente analfabeta, incluso de la universidad. Una juventud que no consigue ni trabajo, ni sueldo, ni techo, pero que por otra parte está atrapada en una sociedad tremendamente hostil y competitiva que educa en los valores del consumismo más salvaje:"consume y serás feliz".
Otra razón es la vulnerabilidad de los derechos de la mujer. Permítanme que aquí me ría un poco por lo que de mujer me atañe. Porque, claro, la mujer es reducida a un mero objeto sexual. Nos ha jodido! Pues entonces nos vamos a quedar sin anuncios en los medios de comunicación: perfumes, coches, detergentes, cosméticos...
En fin, supongo que es más fácil prohibir que ponerse a trabajar. Cuando se prohíbe el problema parece resuelto y además se recauda. Magnífico.
Y además tienes a un montón de pseudoperiodistas y opinadores oficiales del reino repartidos por todos lados dando su incusestionable versión de los hechos como si eso le importara una mierda a alguien.
Yo estoy más por una línea tipo Groucho Marx y diría prohibamos el prohibir y consigamos una sociedad adulta, educada y por consiguiente libre que decida qué quiere y que no. Sin mojigatería, hipocresía ni, por supuesto, censura.
Casi ná.
Resulta que hay gente bienintencionada que se preocupa muchísimo por nosotros y asegura que es totalmente necesario censurar tales imágenes. Habrase visto por dios semejante inquina!!!.
Que si la mujer sale en una posición sumisa rodeada de hombres dispouestos a beneficiársela uno tras otro hasta saciarse. Que si en la otra foto unos tíos arrabaleros miran con deseo a un tercero con afán de crujírselo. Que si las dos niñas tailandesas incitan al turismo sexual. Que qué imagen estamos dando a nuestros hijos. Que si se vulnera la imagen de la mujer. Que si el colectivo gay también se siente ofendido...bla, bla, bla.
Hay que ser gilipollas! ¿Tiene límites la estupidez?
Seguro que sí, pero aún no hemos llegado, porque políticamente correcto lo preña todo, incluída la idiotez.
Una de las razones esgrimidas para tal censura es el efecto dañino que pueden causar en nuestra juventud. Una juventud que está saliendo, eso sí, prácticamente analfabeta, incluso de la universidad. Una juventud que no consigue ni trabajo, ni sueldo, ni techo, pero que por otra parte está atrapada en una sociedad tremendamente hostil y competitiva que educa en los valores del consumismo más salvaje:"consume y serás feliz".
Otra razón es la vulnerabilidad de los derechos de la mujer. Permítanme que aquí me ría un poco por lo que de mujer me atañe. Porque, claro, la mujer es reducida a un mero objeto sexual. Nos ha jodido! Pues entonces nos vamos a quedar sin anuncios en los medios de comunicación: perfumes, coches, detergentes, cosméticos...
En fin, supongo que es más fácil prohibir que ponerse a trabajar. Cuando se prohíbe el problema parece resuelto y además se recauda. Magnífico.
Y además tienes a un montón de pseudoperiodistas y opinadores oficiales del reino repartidos por todos lados dando su incusestionable versión de los hechos como si eso le importara una mierda a alguien.
Yo estoy más por una línea tipo Groucho Marx y diría prohibamos el prohibir y consigamos una sociedad adulta, educada y por consiguiente libre que decida qué quiere y que no. Sin mojigatería, hipocresía ni, por supuesto, censura.
Casi ná.
viernes, diciembre 15, 2006
Las formas sí son importantes
Actualmente parece ser que las formas no son importantes. No sabemos ya muy bien dónde está la frontera entre la mala educación y el saber estar. Yo creo que todo se resume en las formas.
Por ejemplo, el otro día estaba en el médico y cedí mi turno a una señora mayor recién operada de una pierna porque yo no tenía prisa y me pareció que a ella ese cuarto de hora sí le aliviaría. Bueno, pues aún estoy esperando que la nieta que la acompañaba o su hija que entró después me dieran las gracias.
En el trabajo es bueno crear un clima óptimo y relajante de trabajo y eso a veces se consigue tan sólo practicando las buenas formas. Es decir, dando los buenos días y despidiéndose cuando uno se va de los sitios, saludar al compañero que te cruzas por el pasillo o en la máquina de café, pidiendo las cosas por favor y dando las gracias cuando efectivamente alguien te ha hecho ese "favorcillo". Esto que a primera vista debería ser algo cotidiano obviament no lo es o yo no estaría escribiendo sobre ello en el blog.
El turno de la cola del supermercado, y esto va dirigido a los abuelos que por jubilados tienen más tiempo que yo, no se exije, se pide por favor si te dejan pasar porque sólo llevas una cosa y si te dicen que no pues te aguantas y entiendes que la señora de delante lleva hora y media intentado hacer la compra de la semana mientras vigila a los peques porque no los ha podido dejar con ningún abuelo tan ocioso.
Y por último, dentro del capítulo de los ejemplos, llegamos al terreno más abonado para las malas formas: los amigos. Porque, claro, ya se sabe que la confianza da asco y que como tú eres mi amgo, pues eso que te vas a comer lo que yo te diga cuando yo quiera.
Yo suelo tener bastante aguante. Sólo hay dos cosas que me cabrean considerablemente. Una, es que las parejas me monten esceneas.
Nunca lo he entendido y lo encuentro de un mal gusto terrible. Ya saben a qué me refiero. Estamos todos cenando tan contentos y en un momento dado uno de ellos hace un comentario desafortunado que todos intentamos hacer ver como que no lo hemos oído. Pero, la pareja correspondiente, no. Y ya está líada. El tono va subiendo, llegan los reproches, los gritos y tú te encuentras en mitad de una escena tipo Atracción fatal, sin saber cómo ha sido. total, que te joden la noche y todo el mundo a su casa.
La segunda es que si no vas a llegar...avisa. Yo llego tarde a los sitios. Mis amigos lo saben. Es un vicio que intento corregir cada día. Y a veces hasta lo consigo. Pero, claro, hay tardanzas y caraduras. Notmalmente, yo, si veo que en diez minutos no llego que creo es el tiempo de márgen máximo que se debe dar, llamo: oye, que estoy en camino, perdona, hace mucho que esperas? pues mira estoy a la altura de...
Pero no, está el típico que en pleno mes de enero te deja tres cuartos de hora tirado en una calle peatonal del centro de la ciudad, para que así la humillación sea completa, y de paso se te hielen los muñones. Y que si quieres arroz Catalina. Porque encima vas a tener que llamar tú: oye, qué pasa? que llevo tanto rato esperando que ya me han preguntado a cuánto cobro la hora. Y el otro va y te contesta, que bueno que tampoco es para tanto, que ahora sale de casa que se le ha hecho tarde descargando no se qué mierda del emule. En casa? Pero es que aún estás en casa, pedazo de cabró? Pues sabes que te digo, que la próxima vez si acaso ya paso por tu casa a buscarte y seguro que acierto.
En fin, las formas sí son importantes. De hecho creo que estas pequeñas cosas son las que hacen que el mundo realmente sea mejor, y de paso también nos mejora a nostros.
miércoles, diciembre 14, 2005
Mecagoentó
Siempre he ido a contrarriente. Eso de que la juventud es una enfermedad que se cura con los años igual es verdad, pero la mala ostia no. Es más, cuanto más años pasan peor. Yo, como siga así, me veo con 70 años, si es que el tabaco y la mierda que como me deja llegar, lanzando cócteles molotov a cualquier empresa.
Y como éste es mi blog, hoy paso de ser correcta, elegante ni glamourosa y me voy a cagar en la puta madre que parió este sistema capitalista neoliberal de mierda, que lo único que hace es formarnos como becerros al matadero y que nos tiene cojido por los cojones a todos hagas lo que hagas.
Nadie se hace responsable de nada. Firmas contratos, hipotecas, pólizas de vida, seguros, y la ostia en biciclera, pero no te preocupes que cuanto más lo necesites, es cuando más te quedarás con el culo al aire.
¿Qué te faltan diez mil pelas de alquiler? Te vas a la puta calle. ¿Que no llegas a fin de mes?No te preocupes, el banco te ofrece una línea de crédito para que, si antes estaba enmerdado, ahora lo estés del todo, eso sí con módicos plazos. ¿Qué te pasas 40 años pagando una mierda de póliza de vida para cuando te mueras? Es igual, porque cuando la palmes una de dos, o te meten en una caja de leche o tus apesadumbrados familiares podrán medio quilo más de pelas para que te metan en un ataúd mejor.
Y todo va igual.
Un día, en una entidad bancaria, tuve un problema y por toda respuesta me decína que ellos no tenían nada que hacer. Hoy, lidio con otra multinacional y la respuesta es la misma. !Mandan cojones! Pues bien que me cobráis comisiones hasta por respirar.
Y le dije yo a la chica de la ventanilla: si la responsabilidad no es tuya porque estás aquí currando 10 horas por un contrato de mierda. Si tmpoco lo es de tu jefe, ni del jefefe de tu jefe y así hasta el infinito. ¿De quién coño es? ¿A quién coño le estoy pagando yo? Pues nada, le dije, ahora me voy a la Moraleja o donde coño barrio pijo viva el director del Banco, Botín pongamos por caso, y le digo que me solvente él la reclamación.
Anda y que os jodan a todos. Lo que pasa es que la gente no se da cuenta de que estos hijoputas se enriquecen a base de bien porque nosotros somos tontos del culo y se lo permitimos. Si la gente dijera, oye pues sabes qué, que no me sale de los cojones comprarme un piso de Nancy por 50 millones, o el que fuera a matar a una guerra dijera, pues mira aquí dejo el fusil que a mí no se me ha perdido nada, etc, etc. todo iría mejor. Parece imposible, pero también lo parecía que la humanidad fuera a peor y mira. Ahí estamos. Superándonos día a día en lo mejorcito de nostros mismso.
A veces se nos olvida que que las cosas estén así no significa que sea ni la única, ni la manera correcta de que estén. De hecho es inmoral. Sociedad del bienestar lo llaman. Recochineo, ¿no?.
Y como éste es mi blog, hoy paso de ser correcta, elegante ni glamourosa y me voy a cagar en la puta madre que parió este sistema capitalista neoliberal de mierda, que lo único que hace es formarnos como becerros al matadero y que nos tiene cojido por los cojones a todos hagas lo que hagas.
Nadie se hace responsable de nada. Firmas contratos, hipotecas, pólizas de vida, seguros, y la ostia en biciclera, pero no te preocupes que cuanto más lo necesites, es cuando más te quedarás con el culo al aire.
¿Qué te faltan diez mil pelas de alquiler? Te vas a la puta calle. ¿Que no llegas a fin de mes?No te preocupes, el banco te ofrece una línea de crédito para que, si antes estaba enmerdado, ahora lo estés del todo, eso sí con módicos plazos. ¿Qué te pasas 40 años pagando una mierda de póliza de vida para cuando te mueras? Es igual, porque cuando la palmes una de dos, o te meten en una caja de leche o tus apesadumbrados familiares podrán medio quilo más de pelas para que te metan en un ataúd mejor.
Y todo va igual.
Un día, en una entidad bancaria, tuve un problema y por toda respuesta me decína que ellos no tenían nada que hacer. Hoy, lidio con otra multinacional y la respuesta es la misma. !Mandan cojones! Pues bien que me cobráis comisiones hasta por respirar.
Y le dije yo a la chica de la ventanilla: si la responsabilidad no es tuya porque estás aquí currando 10 horas por un contrato de mierda. Si tmpoco lo es de tu jefe, ni del jefefe de tu jefe y así hasta el infinito. ¿De quién coño es? ¿A quién coño le estoy pagando yo? Pues nada, le dije, ahora me voy a la Moraleja o donde coño barrio pijo viva el director del Banco, Botín pongamos por caso, y le digo que me solvente él la reclamación.
Anda y que os jodan a todos. Lo que pasa es que la gente no se da cuenta de que estos hijoputas se enriquecen a base de bien porque nosotros somos tontos del culo y se lo permitimos. Si la gente dijera, oye pues sabes qué, que no me sale de los cojones comprarme un piso de Nancy por 50 millones, o el que fuera a matar a una guerra dijera, pues mira aquí dejo el fusil que a mí no se me ha perdido nada, etc, etc. todo iría mejor. Parece imposible, pero también lo parecía que la humanidad fuera a peor y mira. Ahí estamos. Superándonos día a día en lo mejorcito de nostros mismso.
A veces se nos olvida que que las cosas estén así no significa que sea ni la única, ni la manera correcta de que estén. De hecho es inmoral. Sociedad del bienestar lo llaman. Recochineo, ¿no?.
jueves, noviembre 17, 2005
París 2005
Si el mundo volvió los ojos al mayo del 68 francés ahora los vuelve de nuevo con estupor hacia lo que acontece estas semanas en la capital francesa.
Se debate en las televisiones españolas si esto llegará o no a nuestro país algún día. Yo deseo, fervientemente, que no. Pero eso es lo que me dicta el corazón.
La lógica me dice otra cosa.
Seguro que lo de Francia tiene muchas causas: estructurales y coyunturales, como dicen los expertos, asesores de inmigración y sociólogos. Pero yo creo que hay una, profunda e inamovible: el hambre y la miseria.
Mientras estemos inmersos en un sistema neoliberalista feroz en el que los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres, que se cimenta sobre una clase media que se ahoga y acabará por ser pobre también, todo estos fenómenos ocurrirán.
Los ricos utilizan su dinero para construir muros que los aíslen de la miseria, de lo que no quieren ver, y eso, a día de hoy, en este maldito mundo globalizado a más no poder, es imposible.
Los muros se resquebrajan porque los pasajeros de tercera quieren disfrutar también de la piscina, cóccteles y fiestas que se sirven en la cubierta.
Así pues, el Titanic se hunde y lo que no se dan cuenta es que cuando se hunda nadie podrá huir, porque no habrá dónde ir.
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